Sarah J. Maas, suéltame el brazo
Hola, chicuelos. Les vengo con la reseña del cuarto libro de Trono de Cristal, Reina de sombras, y no sé ni por dónde empezar. De verdad que no sabría por dónde empezar aunque hubiese anotado cada cosa interesante que pasó en este libro, porque probablemente habría terminado escribiendo otra tesis y ya tenemos suficiente con las que nos toca hacer.
Primero que nada, me gustaría disculparme con aquella muchacha que vi en un comentário de TikTok que decía que la historia de Manon era la mejor y que, en ocasiones, llegaba a ser más interesante que la de la propia Aelin la protagonista.
Yo la juzgué. La juzgué sin piedad. Desde la comodidad de mi sofá, comiendome una bolsa de cheetos y mientras me daba una pausa de Heredera de fuego porque, sinceramente, no lo estaba soportando.
Es que verán, chicos, los primeros capítulos de un libro, no importa cuál, siempre se me hacen un poco tediosos porque están presentando a los personajes, el mundo, los problemas, las reglas, el señor que vive en la esquina y hasta probablemente el árbol genealógico de alguien. A mí me gusta ir rápido a la acción y, aunque evidentemente me entretengo leyendo estos capítulos (porque si no, pues no seguiría leyendo, ¿no?), no puedo negar que me cuestan un poquito.
Y resulta que el tercer libro de Trono de Cristal tiene bastante de eso: presentación de mundos, problemas, personajes y, entre todos ellos, nuestra queridísima y amada bruja Manon💖.
En Heredera de fuego no soportaba su presencia ni su historia. Hasta que llegué como a las páginas 500 y algo, cuando por fin dije: ah, coño, ahora sí se puso bueno esto.
Pero en este libro, GENTE.
Este libro lo tiene TODO.
En mi opinión, que evidentemente es de altísima calidad y completamente objetiva porque la estoy escribiendo yo, qué buen desarrollo de personajes. No solo de Manon, mi bruja favorita💖, sino de todos. Absolutamente todos.
En ocasiones quería entrar en el libro y darle un rodillazo a la protagonista para que dejara la pendejada. En otras ocasiones quería darle ese mismo rodillazo a Chaol, aunque tengo que decir que tuvo una redención bastante buena y que muchas veces me daba hasta pena porque se veía tan perdido. Mi pobre humano intentando sobrevivir en un mundo lleno de magia, brujas, monstruos y gente que probablemente podría matarlo con solo mirarlo.
El príncipe Dorian💋, mi otro personaje favorito desde siempre… es que lo amo. No tengo más que decir. Dorian, tú y yo tenemos una conversación pendiente.
Y así podría seguir con absolutamente todos los personajes porque, de verdad, todos me parecieron maravillosos.
Así que sí, voy a pasar toda esta reseña diciendo: maravilloso, increíble, me encanta y MANON TE AMO.
Había personajes que, no voy a mentir, ni siquiera recordaba porque en los libros anteriores, si dijeron “hola” en 85 capítulos, fue mucho.
Si hablo de ti, Lysandra.
Quién me iba a decir que este personaje que me parecía tan irritante en el primer libro iba a terminar siendo tan importante y tan entrañable. Cómo la amo. Y espero con muchas ansias ver el desarrollo amoroso de ella y Aedion porque, por las indirectas que nos han ido dejando, yo siento que por ahí va la cosa.
Aunque tampoco voy a mentir: Pinterest me ha dado más spoilers de esta saga que la propia Sarah J. Maas, esos fabuloso fanart que debería venir con una advertencia de “NO MIRES SI NO HAS TERMINADO LA SAGA”.
Realmente tengo muchas ganas de ver la evolución de todos estos personajes ahora que ya los conozco mucho más profundamente y, sobre todo, ahora que les tengo un cariño entrañable.
Disfruté muchísimo este libro. Lo leí sin parar en cada ocasión que tuve y creo que eso ya dice bastante.
Entré a esta saga animada por las buenas críticas y, aunque sus dos primeros libros fueron entretenidos, La espada de la asesina fue, para mí, un pequeño fiasco con algunas cosas buenas. Pero este cuarto libro, definitivamente, me ha dado el empujón que necesitaba para seguir con la saga y ahora sí estoy entrando a los siguientes libros con muchísima más emoción.
Y como es costumbre para mí, después de terminar un libro de fantasía necesito leer algo completamente diferente para que mi cerebro descanse un poquito y deje de pensar en magia.
Normalmente me iría por algún mafia romance, pero como estoy haciendo una lectura conjunta con una amiga, voy a seguir con Del odio al amor, de la siempre reina eterna Ali Hazelwood.
Les dejo entonces, sin más preámbulos, mi puntuación de este maravilloso libro.
Y si ustedes están leyendo esta saga a estas alturas de la vida como yo y todavía están dudando si continuar:
NO DESISTAN.
Que se pone bueno.
Puntuación ⭐⭐⭐⭐⭐
Mi ranking de personajes favoritos
Y aquí viene mi ranking de mis personajes favoritos principales:
Manon Pico Negro ⭐⭐⭐⭐⭐
No tengo absolutamente nada más que agregar. Mi bruja. Mi reina. Mi mujer. Cinco estrellas y porque no puedo ponerle más.
Dorian⭐⭐⭐⭐⭐
Una corona de rey para este hombre. 👑 Si ya sé que en este libro no tiene tanta participación, aparte de que se lo estaba consumiendo la chingada, o sea, el demonio que tenía posesión de su cuerpo, pero es que cada vez que salía yo me moría de ternura. Cierro paréntesis.
Aedion⭐⭐⭐⭐
Me gusta bastante este señor, aunque todavía quiero ver qué más nos tiene en el próximo lirbo.
Rowan⭐⭐⭐
Prometió ser un guerrero implacable, pero a veces me daba ladilla. Lo siento, Rowan, no todos pueden ser Manon.
Lorcan⭐⭐⭐⭐
Me gusta lo descarado que es este hombre. Tiene una actitud de “yo hago lo que me da la gana” que, sinceramente, me entretiene muchísimo. Espero que salga más en el próximo libro.
Aelin⭐⭐⭐⭐
A veces me daba una rabia su forma de ser, aunque debo reconocer que estaba muy bien justificado por todo lo que estaba pasando y lo que ella había pasado. Pero nadie me quita la rabia que pasé muchas veces con ella. Así que cuatro estrellas y seguimos adelante.
Hay muchísimos más personajes que podría poner aquí, pero entonces esto dejaría de ser un ranking y se convertiría directamente en una lista de compras.


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