La comodidad de la soltería
Hola chicas, les cuento algo sobre mí: tengo 32 años y sigo soltera. No es porque no haya tenido citas (tuve muchas, demasiadas diría yo), pero esa historia se las contaré otro día.
Hace unos años vivía en una ciudad donde prácticamente todos mis amigos estaban en pareja, comprometidos o casándose. Así que, como buena mujer de 28 años en plena crisis existencial, decidí que yo también tenía que conseguir novio. (Ya lo sé, patético).
Me lancé al maravilloso y nada traumático mundo de las aplicaciones de citas. Salí con hombres decentes, otros no tanto y algunos que probablemente deberían quedarse solteros por el bien de la humanidad.
El problema era que yo no quería realmente estar saliendo; quería tener pareja. Y no es lo mismo. Además, después de varias citas empiezas a sentir que estás llenando un formulario: ¿qué música escuchas?, ¿qué series ves?, ¿te gustan los animales?, ¿qué haces?, ¿cuál es tu comida favorita? Y tú ahí pensando: señor, solo quería cenar, no hacer una entrevista de trabajo.
Después cambié de trabajo y de ciudad. Ahora vivo en una ciudad costera muy pequeña donde hay más escuelas de surf que semáforos (porque, literalmente, no hay semáforos). Pensé que sería una buena oportunidad para conocer gente de manera espontánea, así que empecé a tomar clases de surf. Solo había adolescentes, familias con niños y turistas de paso, el universo tenía otros planes para mí.
Y, poco a poco, dejé de sentir que tenía que encontrar pareja y empecé a disfrutar muchísimo más de mi propia compañía. Me gusta estar sola. Me gusta cocinar lo que quiero, hacer postres, desayunar cereal o un pedazo de torta, pasarme el día tirada en el sofá o levantarme y ser productiva como si tuviera mi vida completamente resuelta.
Sí ya sé, todo eso también se puede hacer con una buena pareja al lado. Pero hay algo maravilloso en saber estar sola y disfrutarlo. Adoro mi independencia, si quiero viajar, hago mi itinerario y puedo cumplirlo... o ignorarlo completamentes si quiero pasar tres horas en un museo viendo una escalera arquitectónicamente interesante, nadie tiene que fingir que le importa.
Entonces, ¿qué tiene de malo ser una mujer de 32 años que quiere estar soltera?
Si no encuentro a alguien que me dé más de lo que yo sola puedo darme, ¿para qué lo quiero en mi vida? Y no hablo de dinero ni de regalos. Hablo de tranquilidad, alegría, diversión y compañía. Porque si no quieres ver por millonésima vez Cómo conocí a tu madre un domingo lluvioso, ya sabes dónde está la puerta.
Así que, chicas, aprendan a disfrutar de su soltería. Vivan solas, viajen solas, vayan al cine, a un restaurante o a un festival de música solas, hagan cosas por ustedes mismas. Sean independientes, seguras y con ese culo enorme y redondo que Dios les dio.
No salgan con alguien solo para tachar “tener pareja” de la lista. No bajen sus estándares por miedo a estar solas. Al final, nuestras parejas son prácticamente el único miembro de la familia que podemos elegir, así que elijan bien.
Porque, pensándolo bien, ¿qué es lo peor que puede pasar estando soltera? Tener paz mental, leer muchos libros, ver películas románticas, tener el cabello fuerte y sano... Terrible. Absolutamente terrible.
Beban mucha água, hagan ejercicios si quieren y hablen con sus amigas de puras tonterías.
Sean románticas con ustedes mismas.
Un hombre puede ser maravilloso, pero recuerden: Sus propias compañías lo son más.
Besos. 💋

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